Todo lo que necesitas saber sobre las patentes

Las patentes nos permiten proteger aquellas creaciones del intelecto que resuelven problemas técnicos y, por tanto, aportan una ventaja comercial. Gracias a estos documentos podemos explotar en exclusiva o licenciar nuestras ideas.

Como punto de partida, debemos considerar que cualquier invención aporta valor a la sociedad y la humanidad en general. Precisamente por eso, el Derecho de la Propiedad Intelectual ofrece cierta protección a nuestras ideas, haciéndonos partícipes de ese valor que hemos aportado.

Sin embargo, esta rama del ordenamiento jurídico es muy peculiar. Así, existen diferentes tipos de patentes que debemos conocer a la hora de proteger nuestros activos intangibles. Por eso es recomendable contar con la asistencia de un abogado especializado en patentes antes de iniciar los trámites.

En nuestro artículo de hoy queremos hacer un estudio esquemático sobre las patentes. Queremos que conozcas la importancia de protegerlas y las diferentes figuras que entran en juego. Pero si tras leer el artículo te queda alguna duda, te invitamos a contactar con nosotros. Haremos lo que esté en nuestra mano para ayudarte a defender tus activos.

¿Qué es una patente?

La patente es un certificado que atribuye una creación a su autor. Una vez obtenido este documento podemos ejercitar todos los derechos correspondientes a nuestra titularidad. Por ejemplo, podremos oponernos a que terceras personas patenten o utilicen nuestras ideas.

Son requisitos para que una invención sea objeto de concesión de patente:

  • Que se trate de un producto o procedimiento originado por la actividad creativa del hombre.
  • Siempre que implique un avance tecnológico. Es decir, que no deriven del estado de la técnica (Novedad) ni sea evidente para cualquier persona versada en la materia (Nivel Inventivo)
  • Y sean susceptibles de reproducción o utilización industrial (Aplicación Industrial).

¿Qué no es una patente?

Existen ciertos requisitos para que podamos proteger una idea. Por tanto, si no los cumplimos no podremos patentarla. Así, no se consideran patentables (art. 15 de la Decisión 486):

  • Descubrimientos, teorías científicas y métodos matemáticos.
  • Seres vivos, procesos biológicos naturales o material biológico existente en la naturaleza.
  • Obras literarias y artísticas u otras protegidas por Derechos de Autor.
  • Planes, reglas y métodos para el ejercicio de actividades intelectuales, juegos o actividades económico-comerciales.
  • Programas de ordenador o soporte lógico.
  • Formas de presentar información.

Tampoco se pueden patentar aquellas invenciones que:

  • Resulten contrarias al orden público o la moral, la salud o vida de las personas o animales o a la preservación de vegetales o medio ambiente.
  • Plantas, animales y procedimientos esencialmente biológicos encaminados a producir plantas o animales que no sean procedimientos no biológicos o microbiológicos.
  • Métodos terapéuticos, quirúrgicos o diagnósticos para el tratamiento humano o animal.

Por último, no son patentables los segundos usos. Es decir, si ya se ha concedido una patente a un producto o procedimiento no puede concederse otra simplemente porque se vaya a aplicar a otros usos distintos del original. Por ejemplo, si patento una pantalla táctil resistente al agua para un smartphone, mi competencia no podrá patentar la misma invención para instalarla en el interior de un automóvil inteligente.

¿Qué tipos de patentes existen?

El SENAPI reconoce tres tipos de patentes, orientadas a proteger:

  • Invenciones.
  • Modelos de utilidad.
  • Diseños industriales.

Veamos en detalle las particularidades de cada tipo de certificación.

Las patentes de invención

Con la patente de invención podemos proteger aquellas invenciones novedosas que resuelvan problemas técnicos. Recordemos que se van a exigir los requisitos de Novedad, Nivel Inventivo y Aplicación Industrial.

Después de tramitar el procedimiento administrativo oportuno podremos obtener el documento oficial que nos identifica como titular de la idea. Con este documento podemos evitar que otras personas utilicen nuestra idea o la copien, fabriquen o distribuyan sin nuestro consentimiento.

En el caso de Bolivia, las patentes de invención tienen una duración de 20 años. Esta misma duración se aplica en cualquiera de los países de la Comunidad Andina.

Por último, cabe recordar que para que la patente de invención se mantenga en vigor hay que pagar unas tasas anuales. Estas se suman a las de registro y las de publicación en la Gaceta Oficial de Bolivia.

Las patentes de modelos de utilidad

Con la patente de modelo de utilidad podemos proteger una idea que aporte utilidad, ventajas o efectos técnicos a invenciones ya existentes. Aunque se nos seguirá exigiendo que cumplamos los requisitos de Novedad y Aplicación Industrial, ya no estamos ante ideas que requieran Nivel Inventivo.

Se trata, por tanto, de adiciones a una invención que la hacen más práctica o mejor. Por ejemplo, podríamos dar una nueva forma a una aspiradora para que llegue mejor a los rincones o incorporar un sistema de drenaje de seguridad a un lavavajillas industrial para que sea más fácil acceder a él en caso de avería.

La protección de las patentes de modelo de utilidad tiene una duración de 10 años, y como en el caso de las patentes de invención requiere del pago de tasas de registro, publicación y anualidades.

Los diseños industriales

Al contrario que las invenciones y los modelos de utilidad, la novedad en los diseños industriales se encuentra en su configuración estética. En este caso lo que protegemos es su apariencia, que puede estar determinada por su forma externa, textura, material… Pero nunca por el destino o finalidad de nuestro producto. Por ejemplo, los diseños industriales son populares en los sectores de la moda o la decoración.

Su protección también tiene un plazo de 10 años y existen algunas limitaciones a su uso. Así, no pueden protegerse emblemas nacionales, diseños de doble uso, aquellos que representen marcas o características del proceso…

La protección de un diseño industrial también se somete al pago de registro y publicación, aunque no de anualidades.

¿Necesitas a un abogado especializado en patentes?

Ahora ya conoces las tres formas de protección de invenciones y diseños. Si quieres que te ayudemos a patentar tus creaciones solo tienes que escribirnos y entraremos en contacto contigo.

Achá Lemaitre Abogados es un estudio especializado en Propiedad Intelectual en Bolivia. Sin embargo, las normativas de aplicación aquí son las mismas que en Perú, Colombia y Ecuador, ya que resulta de aplicación el Derecho de la Comunidad Andina. Gracias a ello nos hemos embarcado en proyectos de protección internacionales, así que podemos ofrecer a tus ideas la protección que necesitan en todo el mundo.

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